Skip to content

Narrow screen resolution Wide screen resolution Increase font size Decrease font size Default font size green color default color orange color
Inicio arrow Editorial arrow A MI QUERIDA HONDURAS
A MI QUERIDA HONDURAS PDF Imprimir E-Mail
Escrito por José Javier Matamala García   
viernes, 16 de marzo de 2012

Aún recuerdo, a un grupo de familiares y amigos que partieron con lo puesto desde España hacia Honduras cuando el huracán Mitch, durante 1998, asoló a poblaciones enteras de éste y otros países de Mesoamérica, causando decenas de miles de muertos y cebándose, especialmente, en aquellas zonas donde la falta de infraestructuras básicas, de todo aquello que pudiéramos entender como lo más elemental, hicieron que el desastre natural adquiriera dimensiones dantescas.

Pero, quizá, lo que marcó a nuestros colaboradores altruistas –como lo hacen estas situaciones límite en cualquier persona de bien- fue, conocer in situ a la población catracha (hondureña), saber sobre su miseria cotidiana, de la total y absoluta ausencia de los recursos básicos más elementales, de la hambruna y la muerte por inanición en niños pequeños o de enfermedades inverosímiles desde la perspectiva de aquellos afortunados a los que nos tocó nacer y vivir en otros lugares. En aquel entonces me encontraba en una UCI de la Sanidad Pública Española, dotada con los mejores equipos humanos y técnicos que uno pueda pretender, que me salvaron la vida tras un par de IAM y a los que siempre estoy y estaré agradecido.

De ahí, de ese compromiso “a pie de campo” de los que estuvieron allá, nació una micro-ONG llamada Amigos de Honduras, ajena a presiones políticas, ideológicas o religiosas, que después de más una década, sigue trabajando, apostando por proyectos educativos y sanitarios, por el apadrinamiento de los más pequeños que no podrían acceder a la “escuela pública hondureña” sin un uniforme y una serie de enseres reglamentados. Intentamos que estos pequeños tengan unos recursos básicos; que tanto ellos, como su familia, puedan acceder a algo tan preciado como es la Salud, y sin una alimentación reglada esto es imposible… por eso invertimos en cooperativas que sean capaces de generar recursos propios; en educación, creando escuelas gratuitas en barrios marginales dónde no llegan aquellos que tendrían que llegar; en salud, porque sin ésta lo demás se derrumba.

En el mejor de los casos, imaginaos, por un sólo instante, que tenéis cualquier dificultad sensitiva. Vuestra vista no enfoca lo suficiente o vuestros oídos no oyen bien. El óptico de mi barrio es capaz de graduarme la vista, saber si tengo hipertensión ocular y, en su caso, derivarme al especialista. Me oferta una de esas gafas de “2x1” y problema resuelto. Si tengo dificultades auditivas voy a mi Médico de Atención Primaria; si hay algún tapón de cerumen, es obvio lo que hay que hacer; si los problemas parecen ser mayores me deriva al especialista de turno.

Es normal nuestra ignorancia ante estas situaciones y que ninguno tengamos el tiempo suficiente que requerirían para apostar por ellas, simplemente, porque nuestros compromisos laborales y familiares también precisan de una actuación diaria, directa e igualmente comprometida.

Encontrar a aquellos “currantes diarios”, además de los voluntarios que visitan el país para desarrollar cualquier proyecto, con una garantía personal “a prueba de fallos” es difícil... pero no imposible. Nosotros tuvimos la dicha de conocer a un gran ser humano, que lleva casi dos décadas dedicado a vivir para y por los demás, y aunque sé que a él no le gusta aparecer en estos medios no puedo dejar de citar a mi querido amigo Patricio Larrosa Martos, un misionero granadino que tiene, entre otras, la gran cualidad de hacerte partícipe de realidades y necesidades aplastantes… probablemente, si lo dejaran, “vaciaría las arcas del Vaticano para dársela a quienes realmente lo necesitan”… al menos es lo que pienso…

Amigos de Honduras, tras más de 10 años, sigue siendo una micro-ONG, sin ánimo de lucro, donde lo que se aporta es lo que tenemos –hasta el último céntimo de euro-, con nuestro trabajo y medios personales, y donde si apadrinas a un niño tienes la garantía de que tu aportación le llega directamente y eso, hoy en día, es difícil de encontrar.

Quizá por ello, he insistido en los párrafos anteriores sobre lo de “micro-ONG”, porque de grandes fundaciones “también vive el hombre” y si no, que se lo pregunten a algunos “presuntos” ligados a la “realeza” que, probablemente, el mayor daño que hayan causado, además de supuestamente malversar y timarnos a todos, sea dejar una duda más que notable en cuanto a la financiación de las grandes ONG, y esto sí que es imperdonable…

Un abrazo

Jose

http://www.amigosdehonduras.es/
 


Os envío un antiguo enlace de Amigos de Honduras, cuando intenté colaborar con mis pocas luces en esto del diseño Web, pero donde se recogen muchas experiencias, documentos e historias que intentaremos ir incorporando a la nueva.

http://www.almediam.org/Amigos%20de%20Honduras/inicio.htm
 


Esta pequeña contribución va dedicada a todos los estuvisteis allí, en Honduras, colaborando y trabajando por los demás sin esperar nada a cambio y aún continuáis haciéndolo.

 
Siguiente >
Top